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:: Revista Caza Deportiva -
Edición de noviembre de 2002::
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Especies Cinegéticas de Caza Mayor: El jabalí (“Sus Scrofa”)
Especies Cinegéticas de Caza Mayor: El jabalí (“Sus Scrofa”)
Hemos conocido ya a las más importantes especies de caza menor, en los meses siguientes vamos a dedicar esta sección de la escuela de caza a conocer un poco más de las especies de caza mayor. En esta ocasión nos centraremos en una especie que ha experimentado un espectacular incremento en su población en toda nuestra geografía, se trata del jabalí. Esta especie, prácticamente desconocida hace unas décadas en nuestros cotos, se encuentra en expansión por todo nuestro territorio y se ha convertido en una de las principales especies de caza mayor en nuestra comunidad.
El jabalí (Sus scrofa) es un animal de aspecto muy parecido al cerdo doméstico, menos rollizo que éste, con un cuerpo robusto y unas patas cortas y fuertes. La cabeza del jabalí es más alargada que la del cerdo, terminada en un hocico plano de aspecto calloso. De ojos negros y pequeños que apenas se distinguen entre su pelaje, formado por grandes cerdas de color pardo oscuro a negro, formando una crin en el lomo, bajo las cuales dispone de una densa capa de lana. Uno de los rasgos que más llaman la atención de su aspecto es la dentadura: los colmillos superiores están curvados hacia arriba, mientras que los inferiores son largos y cortantes, sobresalen de la boca y se alargan hacia atrás, y son conocidos como navajas. El tamaño del jabalí es inferior al del cerdo doméstico, un jabalí macho adulto mide entre 70 y 80 cms, de alza, 1.5 metros de largo y suele pesar entre 120 y 160 Kg. La hembra suele tener un tamaño inferior al del macho. Es un animal que se caracteriza por su gran adaptabilidad, que unida a la escasez de predadores hacen que éstas sean las principales razones que han motivado su expansión por toda la península en los últimos años. Tiene costumbres nocturnas, permaneciendo oculto durante el día, descansando en cualquier zona de bosque o matorral. Es un animal sedentario, aunque tiene una gran movilidad, durante sus escarceos nocturnos puede llegar a recorrer unos 15 kms. La vida de los machos suele ser solitaria, mientras que las hembras suelen vivir en piara con las crías, incluso se llegan a unir varias familias. Los machos solo se unen a esos grupos familiares en la época de celo, que suele ser en los meses de octubre y noviembre, aunque si las condiciones climáticas son favorables y el alimento es abundante, este periodo puede adelantarse al mes de septiembre. Las hembras tienen un sólo celo al año, que dura unos 25 días, en este periodo un macho puede cubrir a varias hembras. El periodo de gestación dura cuatro meses, tras lo cual la hembra suele dar a luz hasta 12 crías en una sola camada, entre los meses de febrero y abril. Las crías del jabalí son conocidas como rayones, pues tienen un color marrón con tres o cuatro bandas longitudinales amarillentas en los flancos de su cuerpo. Los rayones o jabatos maman durante los tres o cuatro primeros meses de vida, los machos jóvenes permanecen en la unidad familiar hasta alcanzar un año de vida aproximadamente, mientras que las hembras permanecen con la madre integrando la piara. Tras ese primer año de vida, los machos jóvenes suelen hacer grandes desplazamientos en busca de nuevos territorios, favoreciendo la renovación y el intercambio genético entre distintas poblaciones.
La alimentación del jabalí es omnívora y muy variada, se alimenta principalmente de frutos, tubérculos y raíces, cereales, pequeños mamíferos, pollos y huevos de aves nidificantes en el suelo, carroña. Debido a su dieta omnívora, es considerado uno de los mayores enemigos para la caza menor, pues llega a destruir los vivares de conejos en busca de los gazapos y devora los huevos y pollos de perdiz. En las comarcas de caza menor en donde se ha establecido el jabalí, se ha podido apreciar un importante descenso de estas especies. Posee un olfato muy fino que utiliza para localizar los tubérculos y raíces en el suelo, excavando posteriormente con el hocico para obtenerlos. La caza del jabalí es una de las que más adeptos ha ganado en los últimos años. Existen muchas modalidades para practicar su caza, siendo la montería y el gancho las más comunes, aunque también son muy conocidas las esperas de jabalí. Esperemos que en esta temporada de caza tengamos todos la oportunidad de disfrutar de los maravillosos lances que nos ofrece el jabalí.
Curiosidades de esta especie
- Las actividades del jabalí van acompañadas de soplidos, gruñidos, estornudos y crujidos de dientes. Los sonidos más frecuentes son:
* Un largo resoplido, señal de inquietud o alarma.
* Un largo gruñido grave, que indica desconfianza.
* Un gruñido sordo (vruf) que anuncia la huida.
- Recorre entre 2 km y 15 km por noche. Utiliza casi siempre los mismos pasajes y su madriguera es a ras del suelo o un poco profunda.
- El valor cinegético no está dado por su peso o tamaño, sino por el largo de los colmillos inferiores.
- Uno de los mayores placeres de esta especie de Caza Mayor, es darse un baño de barro en alguna charca para quitarse los parásitos y después restregarse contra un árbol cercano.
- Son buenos nadadores y se les ha visto atravesando lagos a nado sin problema alguno. De igual forma, cuando son perseguidos por cazadores y perros, no dudan en lanzarse quebradas abajo y atravesar ríos torrentosos.
- El incremento de la población de jabalí parece relacionarse con el sustancial abandono del campo por parte de la población rural y la reducción de tierras de labor que ello conlleva, transformadas paulatinamente en áreas de matorral utilizables por la especie. A dicho incremento contribuye sin duda la extraordinaria tasa reproductiva del animal y la escasez de predadores naturales.
Manuel Almohalla Astorga
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